
Eran las 10 de la noche de un viernes lluvioso de Mayo. Me sentía algo solo y deprimido, por lo que decidí ahogar mis penas de la mejor manera que conocía y me dirigí a la taberna del centro, un lugar practicamente abandonado, con poca luz, lleno de goteras y de gente como yo, personas cansadas del ajetreo semanal que esperan encontrar en la bebida una motivación para continuar sus vidas.
A los quince minutos ya había llegado a la taberna, entré y me senté en el mismo banco rojo de siempre, puse las llaves y la billetera en la mesa y llame al cantinero para pedirle un trago, esperando que eso me tranquilizara un poco. Pasó el tiempo y seguí tomando con la esperanza de que el alcohol pudiera devolverme la calma y hacerme perder la razon a ver si acaso así logro borrar todas las falsas esperanzas que me dió tu juego de pasión, por mas que en lo mas profundo de mi ser yo se que no hay nada que me haga olvidarme de que fuiste mi princesa y te amaré eternamente.
Al darme cuenta ya era la 1 de la mañana y el licor me habia hecho perder un poco de control en mis movimientos y la noción de todo lo que pasaba a mi alrededor, así que decidí pagar la cuenta e irme a casa.
Camino a casa, invadido por los efectos del alcohol y convencido de que sin tí mi vida no tenía sentido, decidí liberarme de mi condena y tomé la única salida que me pareció viable en ese momento. Al llegar a casa cogí mi pistola, la que ironicamente me había salvado la vida un par de veces, apunté a mi cabeza y sin pensarlo mucho jalé el gatillo. En ese momento un frio lúgubre se apoderó de mi cuerpo y comencé a sentir que las palpitaciones de mi corazón eran cada vez mas lentas, con mis ultimas fuerzas logré recordarte, suspiré por un segundo y de pronto una sonrisa se apodero de mi rostro, caí muerto en la soledad de mi cuarto. Como ya dije, te amaré eternamente por darme una razón para vivir, aunque desde el principio supe que todo era un juego para tí, una mentira que me dió una ilusión y una razón para seguir adelante, fue hermoso mientras duró. Gracias por la mentira mas dulce de mi vida!
A los quince minutos ya había llegado a la taberna, entré y me senté en el mismo banco rojo de siempre, puse las llaves y la billetera en la mesa y llame al cantinero para pedirle un trago, esperando que eso me tranquilizara un poco. Pasó el tiempo y seguí tomando con la esperanza de que el alcohol pudiera devolverme la calma y hacerme perder la razon a ver si acaso así logro borrar todas las falsas esperanzas que me dió tu juego de pasión, por mas que en lo mas profundo de mi ser yo se que no hay nada que me haga olvidarme de que fuiste mi princesa y te amaré eternamente.
Al darme cuenta ya era la 1 de la mañana y el licor me habia hecho perder un poco de control en mis movimientos y la noción de todo lo que pasaba a mi alrededor, así que decidí pagar la cuenta e irme a casa.
Camino a casa, invadido por los efectos del alcohol y convencido de que sin tí mi vida no tenía sentido, decidí liberarme de mi condena y tomé la única salida que me pareció viable en ese momento. Al llegar a casa cogí mi pistola, la que ironicamente me había salvado la vida un par de veces, apunté a mi cabeza y sin pensarlo mucho jalé el gatillo. En ese momento un frio lúgubre se apoderó de mi cuerpo y comencé a sentir que las palpitaciones de mi corazón eran cada vez mas lentas, con mis ultimas fuerzas logré recordarte, suspiré por un segundo y de pronto una sonrisa se apodero de mi rostro, caí muerto en la soledad de mi cuarto. Como ya dije, te amaré eternamente por darme una razón para vivir, aunque desde el principio supe que todo era un juego para tí, una mentira que me dió una ilusión y una razón para seguir adelante, fue hermoso mientras duró. Gracias por la mentira mas dulce de mi vida!
5 comentarios:
No vale la pena suicidarse por un una..ni por dos(porqué si vale la pena suidarse?)el escrito muy bien y aunque es dificil olvidar, al menos es mejor tener una vida para olvidar,aunque muchas veces no tienen la culpa de los suicidas de amor, que lo diga el capítulo de los ovejeron en el Quijote,en parte nosotros tenemos la culpa de suicidarnos y no ella,y el alcohol y las armas no son buena yunta...en todo caso hay suicidios de suicidios...no tiene que ser literal.El escrito muy bien, felicidades :p
no olvide visitar http://unsimplehumano.blogspot.com
Saludos!
awwwwwwwwww jorgeeeeeeeeeeee!!
todo bonitooo!, todo final tragico!!
pero sabe que??... ke dicha ke no s x experiencia ke scribe sto.. xq sino.. no tndria amiguito :(
me gusta mucho jor...scribio todo bien!!.. un dia vamos a esa taberna.. a saludar al viejo moe jajaja..
Que le cueeeeeeeeste le dijo un mae en el bar. Jajaja, en toas calzador, siga el buen trabajo.
oh ratax esta dem bueno al chile ,creame se lo digo yo , su ratax jaja, mae esta todo bueno, de esas varas ke uno kiere seguir leyendo hasta al final a ver ke pasa aunke uno sepa ke es algo malo, uno de esos finales en donde parece haber algo de felicidad pero en realidad es triste, muy bueno ratax, lo felicito
mae de poeta a poeta te digo q me llego... de fondo cuando leía escuchaba una cancíón triste de sinatra y a ese miserable tipo hundido en la noche, llevando solamnete su sombrero café y ese horrible sentir cuando a uno le han roto el corazo´n que no hay palabras que puedan describir ese terrible dolor, pero si grandes poetas como vos que describen a tipos como ellos, aunke sea en el mundo de su imaginacion, grande jorge, exito camarada
Publicar un comentario